PERO ESAS MANOS VUELVEN
Así no se puede, mejor definamos acerca de tus intenciones.
Yo no tengo derecho a estar pensando que tus intenciones no son las más santas.
¿Qué es peor: tus intenciones o que yo esté pensando lo que estoy pensando?
No me acuerdo bien qué pasó. Yo era muy chica pero sueño todo el tiempo con eso.
Sus manos, creo que conozco más sus manos que su cara. Te querés morir cuando las olfalteas cerca. La rugosidad y ese blanco espectral de las palmas. Esas manos giraban hacía mí, me querían agarrar. Me cerraban el paso y se aseguraba que no hubiera escape.
¿Quién se aseguraba?
El día que sepa quién fue, ese día o me mato o lo denuncio. Pienso que podría ser él. Y eso me tortura. Buscó la verdad en los sueños. Me debería haber dado cuenta antes pero hay cosas que olvido. Lo más elemental. Si se pierde la confianza en lo más elemental, te queda un agujero más grande… Me da vergüenza decirlo. Y hasta pensarlo. Pero esas manos vuelven.
martes, 12 de mayo de 2009
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